Fideicomisos de seguro de vida irrevocables y el Poder de la donación

Por Jim Farmer y Lori McGuire, CLU, ChFC

En el número anterior de BB&T Wealth, hablamos sobre cómo utilizar los seguros de vida para asegurar y transferir activos. En este artículo, haremos un análisis más detallado de uno de los medios más conocidos y efectivos: un fideicomiso de seguro de vida irrevocable (ILIT, por sus siglas en inglés). También trataremos el tema del fideicomiso de dinastías, el cual mejora aún más la conservación de los activos. Para ambas técnicas, pondremos énfasis en moverse con rapidez para aprovechar la oportunidad de eliminar una cantidad de activos sin precedentes de su patrimonio, disponible únicamente hasta el 31 de diciembre de 2012, como resultado de la Ley impositiva 2010.

ILIT y el fideicomiso de dinastías son en particular adecuados para quienes tengan responsabilidad de impuestos patrimoniales y para quienes quieran dejar un legado a generaciones futuras. La fecha de expiración para la exclusión de por vida sobre $5 millón se acerca muy rápido.

¿Cómo se puede beneficiar mi familia con un ILIT?

Para aquellos que afrontan una responsabilidad potencial por impuestos sobre el patrimonio, un fideicomiso de seguro de vida irrevocable logra varios objetivos importantes. Estos incluyen:

  • Aumentar de manera considerable el legado de los beneficiarios sin incrementar su responsabilidad impositiva, y a un muy bajo costo.
  • Continuar reduciendo su patrimonio imponible durante toda su vida mediante el uso de su exclusión anual de donaciones (actualmente de $13,000 por persona por beneficiario) para realizar donaciones al fideicomiso.
  • Garantizar que los activos estén distribuidos según sus deseos, agregando una disposición de restricción de enajenación de bienes y concediendo al fiduciario su criterio para realizar distribuciones responsables a los beneficiarios del fideicomiso, tales como dinero para financiar costos educativos, iniciativas empresariales y fines similares.

¿Cómo funciona un ILIT?

El fiduciante (una sola persona o dos) trabaja con un abogado para establecer el fideicomiso de seguro de vida irrevocable y luego elige a un administrador independiente, ya sea una persona o una entidad corporativa. El fideicomiso adquiere y es el beneficiario de una póliza o pólizas de seguro de vida sobre la vida del o los fiduciantes. Las donaciones que se hacen al fideicomiso por el fiduciante se utilizan por el administrador para pagar las primas de la póliza.

También es posible transferir la titularidad de las políticas actuales del seguro de vida al ILIT. Tenga en cuenta que el fiduciante debe vivir por lo menos tres años desde la fecha de transferencia del fideicomiso para evitar la inclusión del dinero recaudado en su patrimonio imponible.

Luego de la instauración del fideicomiso, el fiduciante no debe tener incidencias patrimoniales del fideicomiso ni de la póliza de seguro de vida. Cualquier incidencia patrimonial tendrá como resultado un mayor patrimonio imponible y como consecuencia una mayor responsabilidad impositiva.

La exclusión anual de donaciones se puede usar para transferir activos al ILIT. El monto de exclusión anual actual es de $13,000 por persona por beneficiario (para parejas casadas, el monto se duplica a $26,000). La exclusión anual de donaciones se usa típicamente para pagar las primas de las pólizas con el fin de evitar la obligación impositiva sobre las donaciones.

También se pueden administrar otros activos en el ILIT, y los activos para producir ingresos como las acciones se pueden utilizar para abonar las primas. Para el resto del 2012, las donaciones más grandes de hasta $5 millones por persona se pueden hacer a un ILIT para financiar el seguro de vida y eliminar los activos adicionales del patrimonio imponible.

Luego de la muerte del fiduciante, el fideicomiso recibirá la póliza de indemnización por fallecimiento libre de impuestos, y entonces el administrador distribuirá los activos a los beneficiarios de acuerdo con los deseos del fiduciante. El administrador también utiliza el dinero obtenido para comprar activos no líquidos del patrimonio, brindando los recursos necesarios para pagar los impuestos sobre el patrimonio sin la obligación de vender activos importantes como inmuebles o intereses de su empresa.

Con el fin de mostrar el poder de la donación, considere el caso de una pareja casada, ambos de 65 años de edad, y con buena salud. Realizan una donación de $1 millones al ILIT y el administrador usa los fondos para adquirir una póliza de seguro de vida para el segundo en morir. La donación de $1 millón se utiliza como prima simple para comprar un beneficio por fallecimiento garantizado de $4,794,675. La pareja no solo redujo el monto de sus patrimonios imponibles en $1 millón, sino que también aumentó considerablemente los activos disponibles para sus beneficiarios.

La importancia de tomar medidas antes de fin de año

Convertida en ley por el presidente Obama el 17 de diciembre de 2010, la Ley de desgravación fiscal, reautorización del seguro de desempleo y creación de empleo de 2010 (la Ley impositiva 2010) le brindó a muchos una forma ideal de realizar donaciones. La nueva ley impuso grandes cambios a las normas en lo que concierne a impuestos patrimoniales, sobre las donaciones y las transferencias transgeneracionales, pero únicamente para los años fiscales 2011 y 2012.

De acuerdo a la ley impositiva de 2010, una persona puede donar hasta $5 millones durante su vida ($10 millones para una pareja casada) sin incurrir en impuestos federales sobre el patrimonio, la donación o la transferencia transgeneracional. Esta exención vitalicia temporal de $5 millones vence a fines de 2012 y volverá a la exención previa de $1 millones el 1 de enero de 2013, a menos que el Congreso actúe. Este lapso de oportunidad puede beneficiar considerablemente a quienes tengan grandes patrimonios, brindándoles la capacidad de eliminar una importante cantidad de activos de su patrimonio imponible.

La gran donación: un fideicomiso de dinastías

Otra forma de aumentar el uso de la exención por $5 millones es crear un fideicomiso de dinastía y asignar la exención del impuesto sobre la transferencia transgeneracional a este fideicomiso antes de fines de 2012. Puede llegar a ser una herramienta de planificación patrimonial extremadamente importante para los clientes de buen pasar.

El GSTT es un impuesto federal por las grandes cantidades de dinero que se otorgan directamente o que se dejan en un fideicomiso a un nieto o nietos, es decir, omitiendo una generación. Debido a que el crecimiento futuro no está sujeto a impuesto patrimonial, sobre donaciones o transferencia transgeneracional, el fideicomiso de dinastía prácticamente puede convertirse en un "legado familiar" para las generaciones futuras. Un fiduciante puede establecer un fideicomiso de dinastía utilizando hasta $5 millones en exenciones de impuestos sobre donaciones y transferencias transgeneracionales.

La Ley impositiva de 2010 unificó los montos de exención, permitiendo el mismo monto de exención sobre transferencias transgeneracionales de $5 millones por persona ($10 millones para parejas casadas).

Al fideicomiso de dinastía generalmente se lo denomina Banco familiar, porque como un banco, el fideicomiso es un recurso primordial para financiar las necesidades particulares de varios beneficiarios de generaciones sucesivas.

Si desea más información acerca de cómo estas técnicas podrían adecuarse a su plan financiero personal, póngase en contacto con su asesor de BB&T Wealth. El equipo de BB&T Wealth trabaja estrechamente con los especialistas de BB&T Insurance Services, que cuentan con la pericia para hallar una solución de seguros personalizada, específica para sus necesidades.

Nota: con el ajuste por inflación, la exclusión de donaciones y la exención sobre GSTT es de $5,120,000 en 2012. Hemos elegido usar en este artículo $5,000,000 para simplificar la explicación. ILIT y el fideicomiso de dinastías son en particular adecuados para quienes tengan responsabilidad de impuestos patrimoniales y para quienes quieran dejar un legado a generaciones futuras. La fecha de expiración para la exclusión de por vida sobre $5 millón se acerca muy rápido.

Jim Farmer

Jim Farmer es el Director ejecutivo de seguros financieros de BB&T Insurance Services. Es responsable de la división Beneficios del empleado y Títulos, Planificación financiera y de vida de BB&T Insurance. Es miembro vitalicio de Million Dollar Round Table, una reconocida organización en la industria de seguros, y es uno de los mejores calificadores de la organización. Jim ha trabajado para BB&T por 30 años. Obtuvo una licenciatura en Administración de empresas en Atlantic Christian College/Barton College y está involucrado en una amplia variedad de actividades cívicas en Wilson, N.C., incluyendo expresidente de YMCA Board y copresidente actual del comité "Y" de colaboración y construcción.

Lori D. McGuire, CLU, ChFC

Lori D. McGuire, vicepresidente, ha trabajado para BB&T por 18 años. Como miembro de la Sección de planificación financiera y de vida, se especializa en seguros de vida, ya que se relaciona con la planificación patrimonial, la planificación de sucesión para empresas y la planificación personal de alto nivel. Sus designaciones de industrias profesionales reconocidas incluyen Chartered Life Underwriter (CLU) y Chartered Financial Consultant (ChFC). Tiene licencia para vender productos de seguros de vida, discapacidad, cuidados a largo plazo y de vida variable, y es miembro continuo de Million Dollar Round Table. El historial educativo de Lori incluye estudio universitario de grado en marketing y maestrías en la Marshall University en relaciones industriales.


Este artículo se publicó originalmente en la edición de Primavera 2012 de la revista Wealth.

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